¿Son seguros los cascos abiertos?

El uso de los cascos abiertos que cumplen con la homologación UN/ECE R22 nunca fue prohibido ni se prevé que se prohíba.

Cuando hablamos de seguridad en moto, el casco es fundamental. Da igual si conduces una scooter por ciudad, si usas la moto para ir a trabajar o si haces trayectos cortos a diario: llevar un buen casco es una necesidad.

Y aquí aparece una duda bastante habitual: ¿los cascos abiertos son seguros?

La respuesta es sí, siempre que cumplan con la homologación y se utilicen correctamente, un casco abierto cubre las zonas mínimas de protección cerebral cómo un integral o un modular.

Un casco abierto homologado no es simplemente un casco cómodo o bonito. Es un casco que ha pasado pruebas técnicas para comprobar que puede proteger al motorista dentro de los requisitos establecidos por la reglamentación.

Estas pruebas valoran aspectos como la resistencia ante impactos, la capacidad de absorción, el sistema de cierre y la estabilidad del casco cuando está bien abrochado. Es decir, no basta con que parezca seguro: tiene que demostrarlo.

Los cascos abiertos son especialmente adecuados para entornos urbanos. Su diseño ofrece una sensación de libertad y comodidad para quienes se mueven por la ciudad.

Este tipo de casco favorece la ventilación, permite una visión amplia, es fácil de poner y quitar y resulta muy práctico para quienes suben y bajan constantemente de la moto. Por eso son una elección habitual entre usuarios de scooter, ciclomotor o motocicletas en la ciudad.

A veces se piensa que un casco abierto es menos seguro simplemente por su forma. Es cierto que no cubre la zona de la barbilla como lo hace un casco integral, pero eso no significa que no proteja el cerebro.

El tamaño importa, de poco sirve elegir un casco homologado si después no se lleva bien ajustado. La talla correcta es una parte fundamental de la seguridad.

Un casco demasiado grande puede moverse durante la conducción o desplazarse en caso de impacto. Uno demasiado pequeño puede resultar incómodo y acabar provocando que el motorista pierda la concentración en la conducción por sentirse molesto.

El casco tiene que quedar firme, sin bailar, pero sin apretar en exceso. Además, siempre debe ir abrochado. Aunque el trayecto sea corto. Aunque solo sea para ir “aquí al lado”. En moto, los accidentes no avisan, y el casco solo puede cumplir su función si está abrochado correctamente.

Antes de comprar un casco abierto, conviene hacerse algunas preguntas sencillas:

¿Está homologado? ¿Es de mi talla? ¿Queda bien ajustado? ¿Tiene un sistema de cierre seguro? ¿Es cómodo para mi día a día? ¿Encaja con el tipo de trayectos que hago?

Si la respuesta es sí, un casco abierto puede ser una opción segura, cómoda y práctica para moverse por ciudad.

En NZI sabemos que cada motorista vive la moto de una forma diferente. Hay quien busca un casco para sus desplazamientos diarios, quien necesita algo cómodo para moverse por ciudad y quien quiere sentirse protegido sin renunciar al diseño.

Por eso, nuestros cascos abiertos están pensados para acompañarte en tu día a día con seguridad, comodidad y estilo. Cascos homologados, prácticos y diseñados para quienes entienden la moto como una forma ágil, libre y responsable de moverse.

Porque llevar un casco abierto no significa renunciar a la seguridad. Significa elegir un casco adecuado, homologado y fabricado para protegerte.

Y eso, en NZI, lo tenemos claro: seguridad, confort climático y visibilidad en ciudad son esenciales especialmente en épocas cálidas.